jueves, 23 de octubre de 2008

Segunda parte

Y ya pasaron tantas cosas, algunas muy buenas, otras no tanto, pero algo si insisto que mejor que con esos muchachos no creo que nos hubiese ido.
Recuerdo que recién nacidos, la Alcaldía donde vivíamos inauguró un Ambulatorio, con farmacia y todo, y podía ir a la consulta tanto yo como los niños, y era baratísimooooo, era como el 1 % de lo que me hubiese costado llevarlos a la consulta privada, y la Doctora que atendía a los niños era lindaaa y cariñositaaa, tanto que estaba encantadísima con mis niños, y por supuesto con todos, siempre estaba muy pendiente, los revisaba bien, trataba de recetar medicinas mejores que cada vez, y muchas veces nos la conseguía con los laboratorios en forma de muestras médicas, les digo amigos y amigas, esos muchachos vinieron con un santo iluminándolos.
Cuando la Doctora no tenía muestras médicas me enviaba a la farmacia del ambulatorio y siempre conseguíamos los medicamentos más económicos. Realmente no era que nosotros estuviéramos en la total indigencia, pero indudablemente que pasar de una familia de 3 a una de 5, más la muchacha que nos ayudaba que había que contarla de igual manera porque era un salario que pagar y una boca más que alimentar, no era nada fácil. Pero ayuda no faltó, no puedo negarlo, tan es así que justo cuando estaban por nacer me hicieron una reclasificación de mi cargo y me hicieron un ajuste salarial muy bueno, y cuando los niños estaban por cumplir el año, a mi esposo lo trasladaron a la ciudad donde precisamente yo nací y además estaba toda mi familia.
No saben como nos ayudó esa nueva vida, claro, al principio fue duro, yo tuve que quedarme un tiempo con ellos en la gran ciudad, hasta que pude conseguir una transferencia y también me fui con mi muchachera. Luego el resto es historia, pudimos comprar una casita muy linda, y salimos adelante, tan es así, que los niños son hermosotes y bien grandotes.
La próxima les empiezo a contar algunos intríngulis de las peripecias que pasamos con ellos.

lunes, 6 de octubre de 2008

Una receta para los acaba mercados

Amiga, amigo, si tienes problemas para que tus hijos coman cosas tales como: zanahoria, acelgas, espinacas, coliflor o brócoli, te doy una receta que a mi me funcionó muy bien cuando mis pocos de hombres eran mas niños:

Panquecas Hulk (la versión original era con espinacas, de ahí el nombre, pero le pueden agregar cualquier vegetal)

Ingredientes:

1 taza de espinacas cocidas, escurridas y bien trituradas
1 taza de leche
2 huevos
1/2 taza mantequilla derretida
1 taza de harina todo uso (depende como quieras la panqueca le puedes colocar mas o menos)
sal y pimienta al gusto

Colocar la leche, los huevos y la mantequilla en un recipiente, mezcla muy bien con batidor (eléctrico o manual), salpimenta a gusto, ve agregando la harina hasta conseguir la consistencia deseada, si la deseas mas densa coloca mas harina, si te gusta mas líquida, le colocas menos harina, al final agrega las espinacas (o las acelgas, zanahoria rallada, brócoli o coliflor triturados) y une todo muy bien.
En un sartén (preferiblemente con revestimiento de teflón para que no pegue), bien caliente, agrega una gota de aceite y limpia con un pañito el exceso, agrega la mezcla según el tamaño que desees la panqueca, aproximadamente un cucharón de sopa es un buen tamaño.
Deja cocinar por uno o dos minutos, con cuidado que no se queme la panqueca, voltea y cocina por el otro lado, y está lista la panqueca.
Puede servir como acompañante de pescados, carnes o pollo.
Acompañado con jamón y queso puede ser una excelente cena.

Disfrútalas, son deliciosas, y tus hijos no se quejarán del sabor de los vegetales nunca más.